10/11/10

El caribe brasileño

El verano pasado tuve la suerte de conocer uno de los destinos más desiertos y paradisíacos que tiene Brasil. Ese lugar lleva el nombre de Arraial do cabo. Seguramente se pregunten:  ¿Cómo se llega? ¿Dónde está ubicado? Por lo tanto, a continuación van las explicaciones.

Para empezar, se debe tomar un aéreo hasta la ciudad de Rio de Janeiro y, desde allí, un micro que te traslade hasta el archipiélago de Buzios, ubicado a unas 3 horas de la ciudad carioca. En cualquiera de las playas de Buzios, hay operadores turísticos que ofrecen la excursión "Cabo frio - Arraial do Cabo". La misma en temporada alta cuesta unos 90 reales por persona. Sé que muchos deben pensar "¡qué caro!" pero créanme, realmente lo vale. No sólo por los paisajes alucinantes, sino también porque incluye, una vez finalizada la excursión, un almuerzo en un restaurant "aspeto corrido" (como llaman en portugués) estilo rodizio donde uno puede servirse en el plato toda la comida que desea hasta cansarse. Es más que recomendable antes de tomar la excursión, tomar un desayuno liviano ya que luego de pasar por ese "aspeto corrido" cualquiera puede salir rodando del restaurant por la cantidad y variedad de comida ingerida.

Pero mejor volvamos a Arraial do cabo. La combi de la excursión te pasea primero por el pueblo de Cabo frío hasta llegar al puerto de Arraial do Cabo. Ambos sitios no son del todo lindos o prolijos como quizás sí lo es Buzios. Sin embargo, lo más hermoso de todo es una vez que empieza el paseo en barco hasta las playas desoladas de Arraial do Cabo.

El trayecto es deslumbrante. Antes de la primera parada a una de las playas del cabo, te muestran distintas atracciones naturales como la "gruta azul" en las rocas (haciendo alusión a la gruta azul que está en Italia) y la virgen que se encuentra entre dos rocas.




En total se hacen dos paradas de 1 hora en dos playas que están enfrentadas y separadas por el mar extremadamente transparente. En Brasil, ya de por sí las aguas son bien cristalinas pero jamás había visto tal color del mar como el de Arraial do Cabo. Nadar o hacer buceo en ese mar es algo inolvidable, además, de impactarse con semejante paisaje de morros y rocas. Realmente dan ganas de quedarse metido en esas aguas y no moverse más de ahí.




Lo curioso es que esas playas (aún) no están explotadas comercialmente. No existen ni hoteles ni restaurantes, solamente vegetación pura, arena blanca como la harina y el mar bien transparente. La única manera de llegar a Arraial es por vía marítima, no hay rutas o caminos que lleguen a allí. La única casa que se encuentra en una de las playas pertenece al alcalde de Arraial do Cabo. Ningún tonto es el alcalde de construirse una casa ahí, ¿no?

Una vez que el barco regresa al puerto del pueblo de Arraial, inmediatamente dan ganas de subirse nuevamente y volver.
Sin duda esos 90 reales estuvieron muy bien invertidos. Es una excursión super recomendable para quien tenga la suerte de pasar unas vacaciones en Buzios, otro lugar muy bonito que vale la pena conocer. Por eso, recuerden, el paraiso tiene nombre, y se llama Arraial do cabo.



Por Camila González del Solar

2 comentarios:

  1. Hola, me podrías recomendar algún Hotel en Buzios, o en el que estuviste vos? me voy de vacaciones en enero.

    Gracias
    Hotel en Brasil

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  2. Hola Gabriel, te recomiendo la pousada "La chimere" en praia dos osos. Es muy linda, comoda y bien ubicada.
    Espero que te sirva el dato.

    Saludos!

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